Escarnio Público y la Estimulación del Ego como Estrategia Pedagógica
- Entropía - Vivian Herrera Ardila

- 8 may 2020
- 2 Min. de lectura
Actualizado: 28 may 2020
Todos los que hemos estado alguna vez en el rol de estudiantes, hemos tenido la oportunidad de encontrar docentes que utilizan técnicas de estimulación al ego o de escarnio público como estrategias pedagógicas para destacar o motivar a un estudiante que hizo algo que se ajustaba a las expectativas del docente o a las socialmente aceptadas, o por el contrario, para sancionar la conducta de un estudiante que no lo haga.
Debo aceptar que yo misma, tanto en el rol de estudiante como de docente, he participado y me he beneficiado de este tipo de estrategias pedagógicas, pero con los años y para ambos casos (elogio y escarnio), estas experiencias me han llevado a cuestionarme fuertemente su conveniencia, efectividad y valides, dado que las encuentro incoherentes y contrarias con los principios que fundamentan el derecho universal de la educación: no discriminación, de solidaridad, de igualdad de oportunidades y de trato.
De hecho, teniendo la oportunidad de trabajar en distintos espacios académicos e instituciones, con poblaciones de diferentes edades, niveles académicos, condiciones socio-económicas y culturales, he podido evidenciar que este tipo de estrategias terminan siendo perjudiciales en el proceso de aprendizaje de un gran número de estudiantes que no logran adaptarse a ellas, bien sea porque sus motivaciones de aprendizaje están netamente basadas en criterios propios donde la interacción social solo es un instrumento más de validación del conocimiento o porque generan un efecto contrario al motivador, provocando en ellos un rechazo a la exposición pública y a su disposición y relación con los procesos de generación de conocimiento.
Lo curioso de este planteamiento, que no es novedoso y cuyas causas y efectos negativos han sido bastante discutidas, evidenciadas y verificadas por años en el campo de la investigación de la pedagogía y la psicología cognitiva, ha sido realmente sorprendente encontrar que sigue siendo una de las estrategias pedagógica por excelencia a implementarse en los entornos educativos y la que finalmente determina tanto las dinámicas de clase como el mismo sistema educativo internacional, al que todos reconocemos como obsoleto en sus formas y trasfondos de transmisión de conocimiento pero que nos negamos a cuestionar, modificar y replantear en nuestro propio ejercicio de aprendizaje o docencia, como si su transformación fuese una cuestión abstracta y ajena a nuestra propia realidad y experiencia educativa. Es como si estuviésemos esperando que un ente de orden superior diseñara un modelo de educación que se ajuste a la realidad de los procesos de aprendizaje, a partir de las especificidades de cada alumno y contexto, y lo impusiera por por presión mediática y comercial justificada en la "internacionalización" del conocimiento. Alguna vez escuche en una seria de televisión Catalana llamada Merlí la frase: "...si quieres que algo se apruebe en la educación, dí que así se hace en Finlandia", que permite evidenciar como el efecto de internacionalización termina primando sobre las características especificas e intrínsecas de cada proceso de aprendizaje y su contexto.
Otras dos referencias importantes que me permiten afirmar que la decadencia del sistema educativo proviene del modelo cuantificador de los procesos de aprendizaje mediado por las estrategias de estimulación del ego y no de la estimulación de generación de conocimiento, son los libros La Pregunta Difícil de Pablo




Interesante título pero el contenido no refleja nada acerca del mismo. El título es bastante sugestivo. Recomiendo desarrollarlo pues da pie a evaluar varios aspectos de la corresponsabilidad en el proceso de aprendizaje y como la educación puede o no considerarse un acto social.